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Tips del día

Mascarillas con avena que debes probar

La avena es uno de los alimentos que más recomiendan los doctores, gracias a sus propiedades nutritivas. Por si fuera poco, es excelente para la piel, pues ayuda a limpiar el cutis y a evitar la acumulación de impurezas.

1. Aclarante: Avena con limón

En general, varias manchas puedes aminorarse con este remedio. Si tienes manchas por sol o acné, esta mascarilla será un must.

Para prepararla, sólo necesitas avena molida y el jugo de un limón recién exprimido. Busca que la mezcla quede como una pasta. Aplícala y déjala durante 20 minutos. Retírala con agua tibia y después, con jabón neutro. Úsala dos veces por semana para ver resultados.

2. Hidratante: Avena con leche

La mejor aliada para las chicas con piel seca. Pon algo de avena un plano hondo y agrega un poco de leche; deja que se hidrate. Ahora, úntala en tu cara y espera 15 minutos.

Lava con agua tibia y aplica un hidratante. Puedes utilizarse de dos a tres veces por semana.

3. Suavizante: Avena con miel y limón

Tu rostro estará mucho más terso. Si sientes que tu piel está áspera y poco luminosa, corre a preparar esta mascarilla.

Revuelve tres cucharadas de miel de abeja, dos de avena y tres cucharadas de jugo de limón. Es importante que tritures bien las hojuelas antes de aplicarla.  Una vez puesta, mantenla entre 15 y 30 minutos, enjuaga y cierra el tratamiento con crema hidratante.

4. Anti brillo: Avena y soya

Excelente para pieles mixtas con tendencia a grasas u oleosas, pues este cereal tiene propiedades que controlan el brillo.

Para prepararla, coloca una taza de harina de avena y tres cucharadas de aceite de soya. Mezcla hasta crear una pasta. Ponla sobre tu piel y retira luego de 15 minutos con agua tibia.

5. Exfoliante: Avena con yogurt

Esta mascarilla tiene la ventaja de que no irrita tu piel.  Este remedio te ayudará a deshacerte de las impurezas y los puntos negros, sin irritar tu piel.

Sólo debes añadir dos cucharadas de avena a un yogurt natural, así como las gotas de un limón recién exprimido. Antes de usarla, moja tu rostro con agua caliente; aplícala masajeando las zonas difíciles y déjala 15 minutos.

Aclara con agua fría y tu hidratante favorito.