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La segunda es la vencida: ¿Darías otra oportunidad?

Miércoles 15 de Febrero de 2012 20:07 administrador
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segunda oportunidad en el amor en Boom FMHoy en Boom FM hablamos de las segundas oportunidades, qué tan fácil es dar otra oportunidad cuando nos han defraudado y si realmente vale la pena.

Dicen que todos merecemos una segunda oportunidad, su razón es que equivocarse es tan humano como la bondad. El perdonar y seguir adelante no es fácil, pero expertos aseguran que es sano y hasta liberador.

Según expertos en psicología, si los seres humanos aprendiéramos a dejar atrás algo que ya pasó y recomenzar de nuevo las relaciones durarían aun más y serian más satisfactorias.

Para el psicólogo Álvaro Bonilla, lo primero a tener en cuenta es que “hay que asumir los defectos de esa persona y ser consciente que se trata de una negociación a perdidas, porque se está negociando nuestros principios”.

Las segundas oportunidades son positivas y necesarias en la relación, pues nos permite conocer nuestro lado condescendiente y bondadoso, pero atención que sólo debe hacerse si así lo desea, de lo contrario el resentimiento será la constante en esa relación.

Para el especialista, “Cualquier relación tiene que negociarse en condiciones donde ambos puedan ser felices, aceptando aquellas cosas que tampoco van a ser una tortura soportar, ni haciendo sacrificios”, dijo el psicólogo.

No todo es color de rosa en las segundas oportunidades, el psicólogo mismo lo reconoce que hay un mayor índice de fracaso que de éxito, pues se quiera o no se empiezan a sacar las cosas negativas del pasado, sin embargo si se sabe manejar, este segundo intento hará que el amor se afiance mucho más.

Si la decisión está tomada y es un hecho que estarán juntos, la honestidad debe ser el pilar de este segundo intento, debemos abordar las preocupaciones del pasado para tener una relación exitosa en el futuro.

Pasos a tener en cuenta antes de decir Sí

Según los psicólogos de pareja, para que una reconciliación resulte positiva y pueda evolucionar hacia una relación sólida, lo cual no es frecuente pero tampoco improbable, hay que tener en cuenta una serie de factores:

• Es necesaria una reflexión sobre la primera etapa.  Antes de dar un paso tan importante como es la reconciliación afectiva, es fundamental hacer una reflexión sobre qué es lo que se espera de este nuevo comienzo y si se ajustan a la realidad.

• Elimina los espejismos. Algunas parejas vuelven a intentar reconciliarse por miedo a la soledad, a las penurias económicas, a no ser capaces de tener otra relación o a las presiones de la familia. Analiza qué razones te impulsan a tomar la decisión y si son realmente sanas, si la más fuerte es la atracción sexual tarde o temprano la relación perderá su magia y los problemas volverán a aparecer.

• Esconder el problema real.  Si no se han descubierto, asumido y solucionado los problemas o conflictos que condujeron a la primera ruptura, es inevitable que la crisis vuelva a surgir. Pensar que los problemas se resolverán más adelante o que “el otro cambiará” nunca funciona; es un auto engaño.

• Sin cambios no hay futuro.  Para retomar una relación con posibilidades reales y no ficticias de éxito, ambos deben estar bien dispuestos a realizar cambios de conducta y de actitud, a intentar que la relación vuelva a desarrollarse con naturalidad, a realizar todos los esfuerzos necesarios para que funcione y a dialogar para identificar las piedras que hay en el camino y quitarlas.

• Es conveniente hablar claro.  En lugar de “leer la mente al otro” o “esperar que se de cuenta por sí solo” de algo, es preferible realizar peticiones directas, sencillas y concretas, del tipo “Me siento mal cuando no tienes en cuenta el esfuerzo que hago” ó “Me gustaría que me abrazaras con más frecuencia”.

• Con paciencia y plazos realistas.  Para no desmoralizarse ante los inevitables malentendidos e inconvenientes que van a surgir, propios de todas relación humana, hay que tener presentes que la reconciliación es un proceso de cambio prolongado, que requiere esfuerzo y paciencia. Es conveniente marcarse un plazo de seis a nueve meses, para ver si la pareja sale a flote o naufraga.

Última actualización el Lunes 05 de Marzo de 2012 16:48